http://www.vatican.va/various/basiliche/san_pietro/vr_tour/Media/VR/St_Peter_Square1/index.html
martes, 11 de octubre de 2011
APARECIDA: PASTORAL DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL
Hablar de Aparecida, es abrir nuestra mente a una realidad misionera que quiere que todos los pueblos conozcan a Cristo, centro de la revelación, centro del mensaje. Aparecida nos remite al Kerigma, anuncio que la Pastoral Comunicativa Social enraíza en su ser mismo. Los medios tecnológicos hacen parte de este Anuncio que toma la globalización y la transforme haciéndola accesible a toda lengua y cultura creando una transformación humana.
El hoy, influencia a los medios de comunicación social que atreves del Kerigma, conocido como el primer anuncio catequético y transformador de la fe, fe que camina al servicio del evangelio que tiene como centro la Palabra de Dios, mensaje que debe llegar a todos. La Iglesia debe estar cercana a este mensaje con su predicación integrándose en la vida social perfeccionada en la realidad social de nuestros pueblos.
Somos discípulos y misioneros formados en conocer y apreciar una nueva cultura de la comunicación; adecuada formación en la cultura de la comunicación de todos los miembros; en la formación de gestores de la comunicación que sean idóneos y acertados en su compromiso de la vida de la iglesia, tomando el evangelio como centro de su vida, esto de forma especial en los miembros de la comunicación social para que sean gestores de nuevas acciones comunicativas sea televisiva o radial, tecnológica y critica en su mensaje.
La comunicación con leyes que apoyen el progreso cultural de niños, jóvenes y a las personas más vulnerables, acciones que ayuden a otras pastorales de forma especial la comunicativa que se integra a la misión evangelizadora de nuestra Iglesia. Tener en cuenta la Internet como el medio actual en la transformación comunicadora “Para la Iglesia, el nuevo mundo del espacio cibernético es una exhortación a la gran aventura de la utilización de su potencial para proclamar el mensaje evangélico. Este desafío está en el centro de lo que significa, al inicio del milenio, seguir el mandato del Señor, de “avanzar”: Duc in altum! (Lc 5,4)”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)